-Juguemos algo - Propuso con una mirada de niña caprichosa.
-¿Que cosa? - Pregunté
-Preguntas, tu me haces una pregunta y yo te respondo, luego yo te hago una pregunta y tu respondes y así sucesivamente - sonrió.
-Está bien... ¿pero se puede preguntar cualquier cosa? - Pregunté y ella asintió con la cabeza, yo enseguida comencé a pensar en mi pregunta y luego de unos cuantos segundos volví a hablar. - De verdad, ¿Por que me trajiste aquí ayer, cuando podrías haberte ahorrado problemas si no me hubieses ayudado?
-Por que un par de cervezas gratis no pueden más que mi lealtad, y eres de las pocas personas que me agradan, por eso te traje aquí y te cuidé - Respondió. - Bien, ahora es mi turno... ¿Por que me hablaste aquel día en la playa? siendo que eramos completas desconocidas.
-Por que sentí curiosidad de ti, desde el primer día en que te vi sentada junto a la orilla, vi que eras distinta, percibí que eras distinta... - Contesté y ella me observó de forma inexpresiva. -Que sucede? - Pregunté al notar su encimismamiento.
-Nada, nada... solo pensaba, vamos continuemos, te toca - sonrió.
-¿Por que soy de las pocas personas que te agradan? - Pregunté y esperé en silencio su respuesta que tardó unos segundos en llegar.
-Por que me gusta tu forma de pensar, eres muy inteligente, con una mente amplia a pesar de ser tan pequeña, más que nada eso - dijo pasando su mano por su cuello como solía hacerlo cuando se encontraba nerviosa.
-Entiendo, vamos, es tu turno... - dije dandole paso a continuar con el juego.
-¿Considerarías alguna vez el tener una relación con una chica?, digo, en un futuro... - Preguntó sin dejar de observarme.
-No lo se, ni siquiera he besado a alguien, no puedo saber si consideraría el tener una relación con una chica, más no creo que me moleste... en relidad no estoy segura... - ella asintió con la cabeza y esperó una nueva pregunta. -¿Cuándo te diste cuenta de que eras así? - Pregunté temiendo el haberme expresado mal.
-Así como? - Preguntó.
-Así, ¿cuando descubriste que te gustaban las chicas? - Pregunté nuevamente un poco más nerviosa.
-Ah... cuando tenía 15, me di cuenta de que los chicos no me llamaban la atención, y en ese entonces creí que era natural, hasta que comencé a sentir cosas por chicas, y a desearlas... entiendes?... y ahora lo asumí, simplemente no me gustan los hombres... - dijo ella para nada nerviosa al contrario de como me encontraba yo al preguntarle ese tipo de cosas... - mi turno - dijo luego de un rato - Y a ti, te gusta alguien, algún chico? - Inquirió y mis mejillas se encendieron por una razón que hasta yo misma desconocí.
-No, creo que no me gusta nadie - Respondí con la voz algo temblorosa al notar que las preguntas se iban haciendo más complicadas.
-Segura? - preguntó nuevamente.
-No, es decir, no lo se, no siento cosas por nadie, o al menos no me doy cuenta... pero... bien, me toca... te copiaré la pregunta... ¿Quien te gusta a ti? - Pregunté sonriendo.
-Te dije que no puedo decirte eso... - respondió esta vez poniendose de espaldas en la cama con una de sus manos bajo su cabeza.
-Dijiste que podía preguntar cualquier cosa...
-Pero eso es algo que no se si pueda responderte, no por ahora, no en este momento, entiendes pequeña? - Como odiaba que me dijera "pequeña" me hacía sentir como una bebé.
-Está bien, supongo... - dije sin animos de seguir insistiendo.
-Falté a las reglas del juego... supongo que hasta aquí quedamos...
-Si, creo que si... además ya no tengo más preguntas...
-Lo peor de todo es que ni siquiera tengo sueño...
-Tampoco yo.
-¿Que hacemos?
-No lo se, ¿que podemos hacer...? - Pregunté acomodandome de espaldas en la cama, con la mirada fija en el techo de la habitación levemente iluminada por la luz de la ventana.
-No lo se... esto es aburrido, deberíamos intentar dormir...
-Buena elección - dije y ella volvío a acomodarse de lado, de pronto se sentó y estiró uno de sus brazos, parte de su cuerpo estaba sobre el mío, podía sentir su calor y también pude percibir la oscuridad cuando cerró las cortinas y volvió a acomodarse en la cama.
El silencio se apoderó de la habitación dejandonos escuchar nuestras respiraciones calmadas, mis ojos se mantenían abiertos observando la obscuridad. Sentí su cuerpo aferrarse al mío dandome el calor que tanto me costaba adquirir a la hora de dormir, uno de sus brazos rodeó mis caderas y su respiración calurosa chocó contra mi oído derecho haciendome saber que su rostro se encontraba cercano al mío.
-De verdad nunca has dado un beso? - Preguntó de pronto rompiendo el silencio mientras su aliento contra mi rostro me causaba una sensacion que jamás había tenido. Supe sin ver mi rostro que mis mejillas debían estar rojas, pues me hardían como si las quemaran.
-Si... tiene algo de malo? - Pregunté tratando de crear algo de distancia sin que ella lo notara.
-No, claro que no...
-Tu, cuando diste tu primer beso? - Inquirí aprovechando el tema.
-Tenía 14 años...
-Fue con una chica? - pregunté
-Si, una chica muy linda, pero era menor que yo, eramos compañeras de curso... fue una tontería de niñas supongo o al menos eso creí en ese instante... - dijo soltando aire.
-Que se siente? - Pregunté dejando completamente al descubierto mi ingenuidad e inocencia.
-No lo se, no podría explicartelo en palabras...
-Entiendo - dije mientras convertía su cercanía en algo cómodo, inconcientemente llevé mi mano bajo las frazadas posandola sobre la suya que se movía al rítmo de mi respiracion sobre mi estómago, noté que pegó un salto ante el contacto de mi mano fría y también hizo que yo me espantara y alejara mi mano de la suya, pero ella la tomó antes de que pudiera acomodarla en otro lugar. Entrelazó nuestros dedos y acomodó ambas manos sobre mi estomago que subía y bajaba ahora de forma más rápida al haber cambiado bruscamente el rítmo de mi respiracion con su amoroso ademán.
-Te quiero pequeña - soltó acercandose más a mi, dejando que su aliento acariciara mi cuello esta vez, yo me quedé estática, como si me hubiese congelado, mi cuerpo se puso tenso, su cercanía se me hacía molesta y cada roze de su cuerpo me causaba una sensacion inexplicable en el estómago. Intenté relajarme y disfrutar aquel cariño al que nunca estuve acostumbrada, alivié mis extremidades y me dejé abasallar por su calor.
Cerré mis ojos y seguí sintiendo su tibia respiracion colisionar con mi cuello, mientras sus pestañas hacían cosquillas a mi mentón cada vez que ella abría y cerraba sus ojos, me envolví en la comodidad y caí rendida por el sueño.
Continuará...
Quede anonadada, así se escribe, no? D:.. En fin, en serio, creó que como he dicho antes esto es algo fuerte.. y lleno de sentimiento, tiene mucha carga.. es algo hermoso, algo completamente distinto a todo, y como así lo es es único. Es.. no sé.. en serio, siento tristeza, y no podría explicarlo bien.. no, no puedo, siento verguenza.. y prefiero callarme, Eh..Espero uno de estos días leer lo que contiue. te quiero.
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