lunes, 11 de junio de 2012

"Me produces una suerte de masoquista dependiente."

Interrogantes...

Hoy me acontece tu cara cada vez que cierro los ojos, te me vienes a la mente innecesariamente.
¿Cuánto tiempo ha pasado? Meses, un año quizás.
Pero sigo sintiendo el mismo dolor que cuando escupiste toda la verdad directamente a mi rostro.


"- Nunca antes fui tan feliz, ni contigo ni con nadie."

¿Por qué entonces nos hacemos esto? ¿Por qué seguir insistiendo en algo tan inexistente, tan fugas como lo fue nuestro encuentro? Masoquismo puro, en eso nos hemos convertido. ¿Por qué seguir atados a recuerdos vacíos?

¿Cómo es que aún puedo sentir la frialdad del espacio que dejaste?

¿Por qué después de asesinarme en vida, sigues preguntando como me siento?

No puedo dejar de extrañarte, por más que pasan los días. No puedo dejar de pensarte en días fríos como hoy en los cuales tu calor fue el refugio perfecto de mi existencia.

¿Cómo es que sigues tan presente después de todo?

domingo, 10 de junio de 2012

#6

"Si estamos tan cerca de la inminente separación... ¿Porqué tentamos a nuestros cuerpos y los dejamos sentirse y estrecharse, cuando sabemos que eso sólo nos encadena a la dependencia? ¿Porqué si sabemos que no sobreviviremos una vez que estemos lejos, somos lo suficientemente masoquistas como para mantener vívido el recuerdo con estos gestos?"








Y me tumbé  sobre el lánguido suelo, con una muerte aparente, con una muerte en las entrañas, con ese dolor en el pecho... Dolor del recuerdo, de la distancia inexplicable entre nuestros cuerpos.

jueves, 7 de junio de 2012

"Cuanto dolor se percibe en el aire de esta fría y silenciosa noche."

#5

Quisiera saber que fuí para ti, si quiera la mitad de lo importante que es ella...

Pero no, no es así, nunca lo fué, nunca lo será... Y ya no me duele, ya nada me duele... Aprendí a caminar sin mirar quien pasa a mi lado, sin ponerle atención a quien casi me derriba de un empujón. Aprendí a vivir por mi, para mi...
No quiero más falsas palabras, ni de ti, ni de nadie. Incontables veces endulzaste mi dolor diciendo que no eran solo palabras... Mírate, mírame. Quién ha caído más bajo.

No espero nada de nadie, no espero nada de esta vida si ya no espero nada de mi misma.
No dejaste nada, te llevaste todo, todo lo que te di y también lo que no. Devuélveme mi vida y mis recuerdos, devuélveme todo lo que un día creí que estaría seguro en tus manos.

#4

¿Y en dónde está la felicidad?

Suelo observar rostros, expresiones. Y de tanto ver he podido notar que... Solo hay sonrisas vacías y miradas tristes, a donde quiera que voy, donde sea que mire, todo se ha vuelto tan innecesariamente frío, tan muerto, tan lúgubre...

¿O será que todo está en mi?

Quizá son mis ojos los que solo pueden percibir tristeza... Quizá me he vuelto tan infeliz que no puedo ver nada más...

¡Enséñame esa felicidad de la que tanto hablan!

Ayúdame a encontrarle un sentido a esta vida que se me escapa de las manos... Ayúdame a atrapar el tiempo entre mis dedos y no dejarlo ir.

¿Puedes quitarme esta sensación que llevo tan plasmada en el pecho?

¡Hazme saber que tengo motivos para abrir los ojos una vez más.!

Hazme saber que pase lo que pase, no me soltarás.