martes, 15 de mayo de 2012

Y siempre será igual.


Un día cualquiera, un momento cualquiera… Pero no una persona cualquiera.
¿Puedo alucinar y sentir que queda vida en este sentimiento?
Aún no se si ese derecho me lo otorgas tu, por ser la persona amada, o me lo otorgo yo, con una suerte de masoquista dependiente.
Se que puedo encontrarte si me lo propongo, pero ¿puedes voltear y ver hacia atrás?
Realmente no se si deseo buscarte.
Quizá solo vienes y vas, apareces y desapareces como los arcoiris suspendidos en el aire, y quizá igual de hermosa.
Hermosa y dañina, como una rosa de color rojo cuando intentas arrancarla de su tallo.
En algún momento de mi vida creí, tuve el total convencimiento de que podría soportar cualquier herida con tal de sentir tu existencia ahogando la mía.

¡ME EQUIVOQUÉ!

Aún así… De vez en cuando antes de dormir, suelo pensar en como sería la vida junto a ti.
Tus besos quemando mis labios, tus ojos inundando mi ser.
De vez en cuando suelo pensar que podría haber sido perfecto.



...Realmente perfecto...


Suelo desangrar el pasado en noches silenciosas… Pero las palabras caen al suelo en un seguro suicidio al no encontrar tu presencia.
 Un “Te amo” que cada noche se desvanece en la frialdad del vacío que ambos somos culpables de haber formado.











Pese a todo. Sigo asesinando palabras cada noche, esperando alguna pueda llegar hasta tus oídos y hacerte saber que sigues siendo para mi tan necesaria como la vida misma.