Sinceramente hubiese sido más satisfactorio que ahogarme en la duda de si soy la única que está sintiendo en esta relación casi inexistente...
Y esperé tal cual, con una paciencia que nunca antes tuve.
Recuerdo cuando te me cruzaste aquella mañana en la calle, con el típico caminar lento y cansado que te describe, como si nunca fuese un buen día, como si la vida marchara en cámara lenta frente a tus ojos; así mismo fue como te vi, en cámara lenta, y con una guerra de sentimientos en mi interior... ¡Me miraste! De aquella forma tan indiferente, esa mirada tan vacía y volteé, lo recuerdo... Volteé con miedo, caminé a paso rápido hasta doblar la cuadra, sintiendo los brazos caídos, el cuerpo pesado. Me pesaban todas las cosas que hubiese deseado decirte en ese momento, me pesaban la cantidad de horas que esperé solo para volver a verte y no mentiré, nunca hubiese imaginado que sería tan devastador tenerte frente a mi otra vez.
Deambulé las calles restantes hacia mi hogar aquel día, acompañada de una lluvia fría que parecía aumentar el dolor que quemaba dentro de mi pecho.
-¡Debería tan solo olvidarte! - Grité...
Y créeme, lo intenté con todas mis fuerzas... Incluso en algún momento creí hacerlo, sentí por unos segundos que todo estaba bien, que era la vida a quien sostenía entre las manos y no ella a mi... Oh, que sensación de libertad, de no pertenecerte completamente...
6 meses y 23 días, son exactamente hasta hoy... 6 meses y 23 días en los que haz jugado en mi mente variando mis estados de ánimo, en donde te he amado y muchas, de verdad muchas veces te he odiado como a nada... Y así es como seguimos sumando días.
Y aún yo te recuerdo.
Si realmente tuviera que buscar una canción que describiera esta desafortunada situación en la que yo te recuerdo cada día que tu me olvidas, esta seguiría siendo la correcta...