lunes, 26 de diciembre de 2011

#3

"He estado perdida en lugares nunca antes explorados, he corrido llenando mis pulmones de aire con olor a libertad... Pero de que sirve disfrutar esta libertad en tan amarga soledad..."

Creo que siempre se trató de ti, esta búsqueda cuantiosa por ser libre, era solo por poder acercarme a ti sin que el miedo hiciera temblar mis piernas. Y después de batallar tanto, estoy justo a tus pies, solo debes mirar, ya no hay obstáculos, solo los que tu quieres poner... Para mi no hay nada, ni siquiera aire que separe nuestras existencias. La distancia ha desaparecido, la he desvanecido con borbotones de sangre provenientes directamente de mi corazón.
No hay mucho que hacer en este lugar, no tiene nada que ofrecerme, solo tu, aquí, ahora. Solo dime si quieres que me quede o simplemente se tan cruel como puedas y dime que me vaya. Ya nada podría doler más que el haberte amado en silencio tanto tiempo. Simplemente sofócame, golpeame, hazme caer tan profundo que no pueda volver a ver tu mirada maliciosa.

jueves, 8 de diciembre de 2011

All I Want For Christmas Is You.


Pensando en lo que quería para navidad... Llegué a un punto de mi mente nunca antes explorado, no al menos que yo pudiese recordar, el tema es que no quiero nada material esta vez... Y me arremetió ese pensamiento casi irreverente.

Nunca he sido muy exigente en ese sentido, nunca pedí demasiado de las personas, y nunca he sido demasiado superficial si se tratase de elegir una eventual pareja o amar en secreto a una persona.
Recordaba aquel día, aquel día que creí que sería igual a todos los demás, pero sin embargo no lo fue.

Solo me guié por esa risa burlona con aire juguetón que se acercó despacio hacia mis oídos. Y fue más que suficiente... Mucho más que suficiente para que todo en mi interior se retorciera como miles de pequeñas culebritas. Lo relaciono con aquello que llaman sentir "mariposas en el estómago" aunque no estoy segura, es una sensación extraña, indescriptible, lejana que a la vez te carcome los nervios.
Pero esa risa de sonido casi armonioso no provenía de nadie respectivo en ese lugar, sino que salía desde los insignificantes parlantes de una computadora, esparciéndose por el lugar. Necesitaba con desesperación saber de quien se trataba, quien era él que con el solo sonido de su voz despertaba todos mis sentidos.

Y me acerqué disimulando hacia la luminosa e inerte pantalla, y si, ahí estaba... Cabello negro, cejas arqueadas, sonrisa ancha... Y esos ojos... Esos ojos color avellana que brillan de forma exagerada, bien abiertos, con ansias de conocer todo lo que los rodea.

Y así, justamente así... Fue como comenzó ese largo camino de enamoramiento entre esa pantalla y yo.

Porque ÈL estaba ahí, nada más me ataba a la luminiscencia casi molesta de la pantalla... Y si, me siento ridícula, ahora me siento muy ridícula... De seguir aquí después de tanto tiempo, deseando nuevamente poder una mañana abrir mis ojos y enseguida encontrar los suyos. Y lo peor... Es que jamás pasará, pero lo sigo deseando... Porque dicen que cuando deseas algo con todas tus fuerzas, a cada momento te acercas un poco más, y es solo eso lo que yo quiero... Saber de que se trata todo esto, saber quien es, verlo, escucharlo aunque sea a un par de metros de distancia o quizá lo suficientemente cerca para poder percibir el aroma emanado por su piel. Es solo eso, algo tan simple, algo que se puede conseguir de cualquier persona... Pero no, yo no quiero eso de cualquier persona, yo quiero eso de el... Solo de el.

Y puedo parecer ilusa, pero estas ganas no se desvanecen de ni una forma, son como un muro de cemento reforzado minuciosamente. Se que si algún día consigo esto que deseo tanto, seré feliz... Tan feliz como pocas veces lo he sido.

Make my wish come true... Baby all I want for Christmas is you...

martes, 6 de diciembre de 2011

#2

En lo más profundo de mi mente, tan solo esperaba que llegaras lo antes posible, extendieras tu mano para yo poder tomarla y saber, que tengo algo por lo que permanecer aquí. En lo más profundo de mis sentimientos, solo deseaba que vinieras a salvarme.
Pero los minutos pasan, tal como si fuesen eternos, y no hay ruido alguno que me alerte tu llegada. Ya no hay cable a tierra, ya no hay NADA.
Me tendí en el suelo y sentí como poco a poco desaparecía entre tanta soledad, entre tantos errores, entre tantos fracasos y tantas frustraciones. Ahora YO no soy NADA. Pero... ¿sabes que sería mucho mejor que esto? Que ambos fuésemos NADA.

¿Es mucho pedir que te recuestes junto a mi a observar este lánguido techo? Que me dejes sentir el calor de tu compañía, o el sonido casi inaudible de tu voz.

¿Es mucho pedir, que me dejes ser por un momento, la única persona que inunda tu mente?





...

miércoles, 23 de noviembre de 2011

#1

La mayoría del tiempo estoy preguntándome, si acaso es normal esta vulnerabilidad constante, este sentimiento que me arremete cada vez que alguien me ataca. Ese paso no dado por miedo a herir a quienes no les importa herirme.

Retengo con fuerza en el pecho esas ganas de llorar que te provocan dolor...
Escondo mi mirada que está a solo un segundo de dejar salir una pequeñísima lágrima que secaré disimuladamente con mi manga. Y seguiré como si nada... Como siempre "tan como siempre". Sonreiré y responderé sarcásticamente. Correré, escaparé a mi soledad, a esa almohada llena de sentimientos que se derraman por mis ojos, correré hacia ella sin que nadie lo note... Una vez más.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Noches...

Íbamos de callejón en callejón, bajo la rotunda oscuridad, pero nada parecía malo en ese momento... El cielo estrellado sobre nuestras cabezas, el ruido casi exquisito de la calle, era el sonido de la libertad rotunda, libertad que solo he alcanzado hasta ahora, contigo...

Tus ojos me observan a cada cierto tiempo, es como si escapáramos de algo que aun no se que es... Aún así la sensación es tan dulce... Tu mano aprieta la mía con fuerza, con esa entereza que me hace continuar la marcha en donde abandono todo lo que un día quise ser y sin embargo no lo fui.

Comprendo casi exactamente, a cada paso... Que todo lo que soy es esto, eres tu y yo esta noche que se abre solo para nuestro encuentro casi imposible.

Paramos al fin, para colisionar nuestros labios ansiosos... El nerviosismo brota por nuestros cuerpos, encontramos calor en donde solo había frialdad... Y yo, encontré cariño en donde menos imaginé poder hacerlo.

En la fuerza de tus brazos me dejo caer, en busca de sensaciones que creí perdidas, pero no... Tu estabas ahí, con tu mirada atenta, con esos dos ojos brillantes que en esta ocasión solo me veían a mi...

Quedará entre nosotros, lo prometo, entre esta oscuridad, entre la distancia imperceptible de nuestros labios en este instante. Todo, absolutamente todo quedará aquí, encerrado entre tu cuerpo y el mío, en cada caricia y en cada latido de nuestros corazones... Quedará guardado el recuerdo de esta noche casi mágica... En donde por primera vez abandoné todo sin mirar atrás, sin sentir temor ni culpa... Por primera vez entregué todo lo que tengo sin importarme que pasara después.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Cariño, van 3 años... 3 años exactos desde lo acontecido... Pero las cosas cambian y siento que es bueno... Más bien... Fui yo quien cambió, luego de desilucion tras desilucion, luego de atormentarme con tu recuerdo entendí... Que soy yo quien importa, soy yo quien está aquí padeciendo por algo que no tiene arreglo como lo es la muerte.
Cariño... He crecido, como ser, como persona... Y he entendido tantas cosas que se que te gustaría oír, más tengo muy claro que no es posible.

No lágrimas, no más palabras, no más lamentos.

martes, 25 de octubre de 2011

...

Como puedes pedirme ahora que renuncie a esto, a esta felicidad momentánea... Como puedes hacerme a un lado, y decir que nunca pasó nada...

No puedo, no lo haré... No renunciaré a esto otra vez, no dejaré escapar de mis manos lo que me costó arrebatarle a él... O podrías acaso ser tan mentiroso... Tu mismo dijiste que nada había cambiado, que en el interior seguíamos siendo los mismos de siempre... Entonces... ¿Por que jugar con la única persona que nunca te dio la espalda?

Podrías acaso decirme que no estuve ahí para secar cada una de tus lágrimas... Podrías afrontarme de frente y decirme, que no sentí tu dolor como si me perteneciera...

Puedes decir tantas cosas... Tantas que no son ciertas... Como yo podría escupirte a la cara que no te quiero... O simplemente abrir la ventana y gritar, que todo esto es completamente inexistente.

No eres el agua eres la sed... Fuiste mi llanto, ya no tanto...

lunes, 17 de octubre de 2011

Hueá sin nombre.

Debo reconocer que estoy algo cansado de intentarlo, mi matrimonio es un completo desastre, no me quejo de mi hermosa esposa, mucho menos de mi dulce hija… Siguen y seguirán siendo parte importante de mi vida, sobre todo mi hija…
Pero mi esposa… Ella ya no es la misma, y si bien se sabe que los años no pasan en vano, no es directamente ese el hecho que me atormenta… Sino Él.

Hace unos meses, mi esposa y yo planeamos un viaje para poder relajarnos, arrendaríamos una hermosa casa cerca de una playa, eran unas cortas pero impresionantes vacaciones. Se suponía que intentaríamos renovar las energías de nuestra relación, las que según ambos habíamos perdido a causa del estrés diario. Pero en realidad no era el estrés diario ni nada absolutamente parecido… Ambos nos encontrábamos muertos, muertos en vida, cansados de vernos día a día. Cansados de la monotonía de nuestros cuerpos que con el pasar de los años conocíamos por derecho y por revés.

A pesar del exquisito sonido de las olas rompiendo la playa y la privilegiada vista de aquella hermosa casa. Todo seguía siendo lo mismo, simplemente porque nosotros seguíamos siendo los mismos. Y van y vienen las peleas constantes, el no acuerdo de opiniones y todos esos contra que nos han hecho dejar de sentir amor el uno por el otro.

-Gerard, no, déjame. – Era lo único que lograba conseguir cada vez que me acercaba a ella buscando un simple ademán de cariño, o quizás solo una mirada que me atara a seguir a su lado.

-Sabes Lindsey… Cada vez que me acerco a ti y me rechazas siento como si fuese un estúpido hombre de 40 años que ruega por sexo… Pero mírame, mírate… Tenemos 35 años, somos jóvenes, no adolescentes pero si jóvenes… Y ni siquiera puedo acariciar tu regazo o dejar que mis dedos se enreden en los nudos de tu cabellera, ¿que es lo que sucede?
Por favor dímelo y déjame ser libre de esto.

-Gerard, si quieres ser libre, puedes tomar tus cosas e irte, yo no te estoy atando a mi lado… No comprendo que es lo que quieres que te explique, porque francamente ni siquiera yo se lo que sucede con nosotros.

Estábamos completamente hundidos en la monotonía y el no gusto por ambos. Nuestro matrimonio había muerto…

Tomé mi billetera poniéndola en el bolsillo trasero de mi gastado Jeans. Salí a caminar por la desolada y tranquila playa, necesitaba sentir que realmente descansaba un momento, necesitaba sentir esa libertad que había perdido hace ya algunos años.

Había caminado tanto, que ni siquiera me di cuenta de como llegué cerca de otras casas, un poco más a tras mano de la playa, miré hacia atrás y ya no podía divisar la casa en donde me hospedaba actualmente, pero no me importó, solo seguí caminando, no tenía ánimos para dar pie atrás a todo lo caminado.

-Señor, ¿está perdido? – Escuché una voz a mis espaldas.
-No, solo camino… - Contesté sin voltear.
-Oh, ya veo… Los turistas no suelen caminar hacia estas partes de la playa. – Dijo adoptando una posición a mi lado y caminando a mi ritmo. Lo miré de reojo.
-Necesitaba tomar un poco de aire… - Sinceré y levanté mi vista para ver aquel perfil, tan perfecto como nunca antes vi en mi vida.
-Espero no haberlo molestado – Se disculpó y clavó su mirada en la mía, en una exquisita colisión de sonrisas que no se atrevían a salir.
-No claro que no… So...Soy Gerard – Dije estirando mi mano para saludarle.
-Yo soy Frank, mucho gusto – Sonrió.
-Igualmente Frank… Y dime… ¿Vives por aquí? – Inquirí.
-En realidad no, pero me gusta venir a la playa, hace que me sienta libre de vez en cuando, y bueno… Me tomé el atrevimiento de preguntarle si estaba perdido porque nunca veo gente por estos lados… - Dijo sin dejar de sonreír ni un solo momento.
-La verdad es que también necesitaba sentirme un poco libre – Sonreí.
-¿Se hospeda en las cabañas del inicio de la playa? – Preguntó
-Si, vine un tiempo… Con mi familia… Pero Frank, solo dime Gerard, haces que me sienta viejo…
-Lo siento… Gerard… Bueno, ya es hora de irme… Si necesitas compañía suelo venir aquí todas las noches, no lo se, podríamos hablar – Sonrió coquetamente y yo comprendía exactamente su plan, pero me era conveniente hacer como que nunca noté nada, nos despedimos y caminamos cada uno hacia lados contrarios. Yo volví a la casa, lentamente… Ni siquiera tenía ganas de llegar, si no fuese por mi pequeña, esa pequeña que se había convertido en mi vida.

Subí con desgano los tres pequeños escalones de la entrada de la casa y al momento en que abrí la puerta, mi pequeña corrió hacia mis brazos, la levanté y besé su mejilla.
Lugo la volví a dejar en el suelo y caminé hacia la cocina, y ahí estaba mi esposa, la hermosísima mujer con la que me había casado y a la que algún día estuve seguro de haber amado.

-¿Quieres cenar? – Preguntó al momento que se percató de mi presencia.
-Claro – Contesté con una sonrisa entre los labios, ni siquiera me agradaba estar ahí, solo sonreía inconscientemente.

Cenamos en completa paz, solos los tres como era de costumbre, hablábamos pequeños intervalos de distintas conversaciones que no concluían en nada. Pero sin embargo habíamos logrado un buen rato sin discusiones ni malas caras.

Terminamos de cenar, Lindsey levantó los platos, mientras yo llevaba a Bandit a su habitación para hacerla dormir. Acosté a mi pequeña hija y me aseguré de que se durmiera placidamente, estampé un tierno beso en su frente y salí cerrando la puerta tras de mi.

Caminé hacia la habitación que nos correspondía a mí y a Lindsey, ella ya se preparaba para dormir, como siempre, dándome esa atmósfera melancólica que desde hace un tiempo nos envolvía a ambos todas las noches. Seguí la secuencia rutinaria, lo único que cambiaba era nuestra habitación… Me acosté en silencio, mientras ella cepillaba su cabello para luego acomodarse a mi lado y no regalarme nada más que su calor corporal.
Me revolvía de un lado a otro en esa cama que parecía mucho más amplia de lo que se veía, no lograba concebir el sueño, por más insistente que fuera cerrando mis ojos. Miré hacia ella y supe que dormía, oía su respiración suave, la observé por un momento, acaricié una de sus mejillas casi sin tocarla.

-Perdóname – Fue lo único que mis labios pudieron articular. Me levanté sigilosamente sin hacer ruido, me vestí y salí, necesitaba aire y un poco más que eso.

Caminé por la playa vacía, disfrutaba enormemente el paisaje nocturno, la brisa pasaba de ser fría a completamente agradable, acariciando mis mejillas con suavidad, caminé sin saber a donde me dirigía y sin un propósito concreto.

Tras mi lento caminar y la poca visibilidad que me proporcionaba la noche logré divisar una silueta sentada en la arena observando como la luna se reflejaba en las quietas aguas.
Era él, simplemente nunca encontraría un perfil así, ni siquiera dibujándolo, ni soñándolo…

-Gerard… No creí que vendrías – Dijo sorprendido y yo tomé asiento junto a el.
Me observó dulcemente, el brillo de sus ojos era hipnotizador, con una hermosura indescriptible.

No dije nada, absolutamente nada, solo me quedé a su lado en silencio observando la inmensidad de las aguas. El hizo un movimiento que pude percibir aún sin que me tocara, como una vibración escalofriante. Echó hacia atrás el gorro que cubría su cabello corto y se acercó.
Me observaba con sus grandes ojos a una distancia que se hacía íntima. Su juventud resaltaba en cada rasgo bien formado de su rostro. El calor que desprendía su cuerpo me hacía temblar, de ansias y una cuota de temor.
Besó mi mejilla con esos carnosos y rojos labios, llenó mi piel de pequeños besos. Yo me separé unos centímetros, tomé su rostro entre mis manos y finalmente besé sus labios, los saboreé y disfruté por unos segundos. Sentía como si de pronto una llama se encendiera dentro de mí, como si de un momento a otro volviese a vivir.

Se levantó y estiró su mano para que yo la tomara, y lo hice, caminamos a paso rápido sintiendo como nuestros píes se hundían en la arena. Sacó una pequeña llave de su bolsillo y entre una oscuridad rotunda abrimos una puerta y nos adentramos en una habitación que parecía estar vacía y así era. Se aseguró de cerrar la puerta mientras yo intentaba encontrar un hilo de luz que me quitara esa sensación de ceguedad.
El conocía completamente cada esquina de esa pequeña habitación sacó una insignificante cajita de fósforos y encendió uno, se dirigió hacia dos velas abandonadas sobre una pequeña mesita en una de las cuatro esquinas que nos resguardaban.

Por fin luego de unos infinitos segundos lograba ver su rostro ante mí, vi como se despojó de sus ropas, mientras yo permanecía inmóvil disfrutando el pequeño paisaje en el que se convertía su cuerpo semi-desnudo. Un montón de dibujos cubrían su piel que tenía un color exquisito, tan terso, tan innecesariamente perfecto.

Se acercó, sus brazos colgaban inmóviles a cada lado de su estrecha cadera. Caminó lento, como si no sintiera prisa alguna por comenzar.

Casi sin tocarme arrojó parte de mis ropas por la habitación, acarició mis hombros desnudos una y otra vez. Me sometí completamente a su deseo que también era el mío, mi corazón palpitaba a cada movimiento. Me parecía dulce la desesperación de sus dedos por abrir mi pantalón, me sentí aprisionado por un momento y enloquecido ante su impaciencia mezclada con el placer que compartíamos. Comenzaba a arder en deseos de ese amor reprimido que parecía escapársele en cada bocanada de respiración.

Una vez estando ambos completamente desnudos, el se aleja unos metros y me observa, su mirada atenta abarca todo mis ser deseoso de ese cariño que hace tiempo olvidó. La tensión de mi cuerpo se fue, solté mis brazos dejándolos caer, sintiendo una enorme libertad y un íntimo bienestar.

Se acercó, violento… Completamente seguro de lo que hacía, atrapó mis labios entre los suyos y no los dejó escapar, acariciaba mi cuerpo repetitivamente como si no pudiese controlar sus instintos. Baja por mi cuello humedeciéndolo, siento el olor emanado de su cuerpo, esa mezcla entre cigarrillos y algún perfume que desconozco. Recorro con la punta de mis dedos cada curva de su tonificado cuerpo. En un movimiento rápido lo aprisiono contra la pared, su mejilla toca la madera fría que sostiene el lugar. Mientras yo solo oigo con atención cada uno de los sonidos que salen de su boca. Toco incansablemente, una y otra vez la perfección de su torso. Es como si pudiera sentir la sangre recorrer sus venas dándole fuerza a sus extremidades que ya no saben que hacer de tanto maldito placer que guardan ambos cuerpos.
Su cuerpo pareciera hervir, mientras sus muslos presionan con esa terrible mezcla entre placer y dolor, se sostiene de las paredes inertes queriendo soltar gritos que se enmudecen a cada envestida.
Lo envuelvo, lo arrastro, estoy loco de placer como nunca antes en mis 35 años. Desfallecemos de placer aún reprimido, el cansancio se hace notar tras unos segundos de inactividad en el que solo acaricio sus muslos.

Nos dejamos caer en el suelo frío, sin importar si quiera la incomodidad que pudiéramos sentir. El cansancio nos mató a los dos… Al despertar el yacía a mi lado, envuelto en una frazada que no recuerdo de donde salió, dormía plácido, su respiración era leve, nuestros cuerpos sudados contrarrestaban correctamente. Observé su semblante levemente pueril… Tuve el tiempo suficiente para observar cada uno de los tatuajes que lo adornaban de forma innecesaria. Deslicé lentamente mi mano por sus suaves cabellos, me separé sin que lo notara, me incorporé al frío que me envolvió al alejarme de su cuerpo, lo observé una vez más y salí cerrando cuidadosamente esa puerta que había guardado aquella noche el secreto más grande de mi vida.

jueves, 13 de octubre de 2011

You are loved.



No lo se... Qué puedo decir al respecto... De ti, de mi... O de aquel nosotros que simplemente jamás existió.

Tan solo sostengo una taza de café entre mis manos, me pierdo en el color oscuro de aquel amargo líquido que se vuelve la salvación de mis días. Y solo pienso... En que no hay recuerdos contigo, simplemente no hay nada... Solo un mar de sueños... Un inmenso e inservible mar de sueños que nunca dejaron de ser eso... Sueños... Siento tanto que todo esto quedara inconcluso.
Odio tanto esta terrible mezcla de sensaciones en mi interior...

A pequeños y sonoros sorbos voy consumiendo aquella taza de café amarga... Y esta vez mi mirada solo se pierde en el monótono paisaje de la ventana... La misma ventana que veo todos los días como si esperara algo, como si un suceso extraño me viniese a salvar de mi misma...

Hace ya tiempo que dejé de creer en que cosas así le pasen a gente como yo... Así como también hace ya tiempo que me cansé de que me utilizaran, y me cansé de ser la estúpida que siempre está para todos los que nunca estuvieron ni están cuando soy yo quien añora compañía y comprensión... O quizás menos que eso, solo sentir una presencia que comparta el aire de una habitación... Solo eso...

Desde aquel día que no me sentía tan dolorosamente tocada por tu presencia inexistente.

Pero de la nada surgió esa idea ilusa Esa frase miserable, humilde y hermosa a la vez.

Tu eres amada, y con eso basta... Y todo esto es como una dramática historia cuando no debería ser así... Yo debería buscar mi camino... Mi propio camino, pero no lo hago porque no puedo dejarte... Aún sin haber estado nunca contigo no puedo dejarte, aún no habiendo estado nunca cerca no puedo alejarme.

Y francamente, no se si odiarte o quererte como siempre... Estás siendo amada y eso fue lo único que siempre quise, claramente no de esta forma... Pero debería conformarme de una vez, conformarme o realmente resignarme a ser quien espía tras la puerta...

En fin... Iré por otra taza de café.

lunes, 3 de octubre de 2011

Fuckin' Nightmare.

Intentaba saber quien era ella, pero no lo lograba, cerraba mis ojos y volvía una y otra vez la misma imagen de aquel repetitivo sueño que me hacía sentir demente, era solo... pasto... y sangre, un grito seco, estremecedor... Y luego yo solo corría pero no avanzaba, era como correr en círculos, era desesperante, enloquecedor... Y ese calor en mi hombro, esa voz que no podía reconocer, y en el preciso momento que me volteaba para ver a la persona que permanecía a mis espaldas el sueño acababa, como aquellas películas con un final inconcluso y enredado, pero esto era distinto... Me carcomían las ansias de saber quien era ella, a quien pertenecía esa voz que decía mi nombre y que era lo que quería de mi. Habré soñado la misma secuencia a aproximadamente siete veces seguidas y todas acababan de la misma forma. Sentí miedo al despertar, sentí algo que nunca había experimentado, algo que va más allá de la desesperación.

domingo, 2 de octubre de 2011

nada más.

Y pensar que cuando me crucé en tu camino solo buscaba un poco de felicidad, una mísera parte de aquello que llaman amor, buscaba sonrisas escondidas en palabras a traves de una pantalla, solo buscaba un poco de compañía en ese momento, nada más, absolutamente nada más.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

I'm Lovesick.

Creo que habré escrito tantas cosas dedicadas unicamente a ti, cosas que nunca leíste y jamás lo harás... Pero ultimamente me he sentido enferma, tan enferma de adentro, de las entrañas, de lo más profundo, aquello que ni siquiera tiene un nombre específico porque no sabes que es realmente... Intento desahogarme tirando palabras sobre una hoja de papel, pero el antiguo desahogo ya no hace ni un efecto.
Soy tan feliz cuando no vienes fugasmente a mis pensamientos y tan triste cuando no puedo sacarte de aquí. En esos momentos no encuentro mejor nombre a esto que siento, estoy enferma, enferma de un amor abandonado en un rincón y no lo puedo evitar... Todas mis antiguas escapatorias de la maldita vida real se han ido perdiendo, gastando, tal como pasa con mi existencia misma en este momento. Y como será de ingrata la vida conmigo que cada canción tiene algo que me recuerda a ti. He llegado a pensar que todos me odian o que quizás me estoy volviendo loca. Pero no, solo estoy enferma, enferma de amor.
Eh escrito tantas canciones que nunca serán reveladas, tantos poemas que no terminan en nada... Y tu vienes y vas sin decir palabra, vienes y vas y juegas conmigo y no te cansas, tu no... Pero yo si y esto ya es mucho, es más de lo que puedo soportar...


You tell me that you love me...Then you go and leave me... Why you do this to me.
Baby...
I'm lovesick.♪

viernes, 9 de septiembre de 2011

Hoy...

No, aún no existe una sensación ni remotamente similar a la que te provoca el calor de otra persona mezclándose con el tuyo. Ese sentimiento completamente íntimo que sale del lugar más recóndito del alma. Cuando comienzas a pensar en que nadie se imagina lo que ocurre… Ese amor en secreto reflejado en miradas llenas de miedo a ser descubiertos cuando estamos en público. Es impagable tal sensación, es lo que todo ser merece vivir… Porque este sentimiento es maravilloso de cualquier forma, sin importar el vértice por el cuál lo veas.

Creí que nunca me recuperaría, creí que jamás volvería a alzar la vista. Pero ahora estoy tan convencida de que llegaste en el momento más indicado, como si te hubiese llamado sin saberlo… Fuiste la única persona que acudió a mi cuando sentí que ya no tenía fuerzas, aún sin conocernos, aún habiendo hablado tan solo una vez… Hoy, estás aquí… Desbordando mi vida de alegría, porque en tan solo unos minutos cambiaste todo, con una sola palabra hiciste cambiar el color gris del cielo. Fue como si no hubiese existido nada más en este podrido mundo… Absolutamente nada más que tu mano pálida revolviendo mi cabello y tu voz revoloteando por las esquinas, con esas palabras… Tan tuyas…

¿Y sabes? Si esto acabara mañana mismo, te agradecería infinitamente por haberme demostrado que no hay límites en esta vida, que los límites los ponemos nosotros y así como los ponemos podemos cruzarlos, despedazarlos y olvidarlos…

Hasta el momento… Siendo lo suficientemente conciente de mis actos. Puedo decirte que eres quien más cosas me ha enseñado, en corto tiempo… Y es que cada minuto en que tu mirada está sobre mi y tu voz me habla directo, siento que esto es el presente, es el ahora… Es todo lo que importa y no hay nada ni nadie más.

Hoy siento que podría gastar todo mi tiempo agradeciéndote cada segundo que estás a mi lado, agradeciéndote este amor nunca buscado ni remotamente imaginado o cada beso no planeado…Cada caricia no esperada… Cada mirada que desata miles de sensaciones en mi interior. Pero lo que más podría agradecerte es que… Aún pudiendo amar a cualquier otra persona… Hoy me amas a mí, a mí y a nadie más. Hoy… Es la palabra que me enseñaste a decir sin sentir miedo… Hoy tú y yo estamos juntos. Tu eres mi hoy... No importa si no eres el mañana.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Pesadillas? o una realidad alterna...? [Décima parte]

No recordaba mucho de lo acontecido la noche anterior, no recordaba nada más allá de aquel beso en el que no podía dejar de pensar… Ella dormía mientras mi mente daba vueltas pensando en lo que pasaría al momento que ella despertara, que le diría, que haría… Como explicaría lo sucedido… Intentaba imaginar todas las escenas posibles de aquel despertar. Y para ser sincera no acerté con ni una de mis estúpidas hipótesis.

De pronto comenzó a revolverse en la cama, dejando escapar suaves gemidos mientras se estiraba cuantiosamente hasta que por fin abrió los ojos.

-¡Buenos días! – Dijo animada, con una gran sonrisa en sus labios.

-Buenos días – Respondí.

-¿Cómo haz amanecido? – Inquirió.

-Bastante bien, nos dormimos muy temprano anoche… - Anoche… era justamente una de las palabras que no tenía pensado formular, era como la palabra clave que abriría todos los recuerdos de lo acontecido.

-Si, es verdad… Pero bueno… No hay muchas cosas que hacer cuando se corta la luz…- dijo, en un intento por darle coherencia a esa conversación matutina sin mayor contenido.

-Y bueno… Creo que… Sabes, lo he pensado… Creo que debería volver a la casa de mi padre. – Dije luego de un momento de silencio que parecía ser eterno.

-No puedes volver ahí, no después de cómo te trató – Protestó.

-Pero…

-Pero es que nada, se acabó. – Dijo preparándose para salir de la cama.

-Espera, espera… Necesito hablar contigo. – Dije alcanzando a tomar uno de sus brazos.

-¿Qué sucede? – Preguntó algo desorientada.

-Es solo que… Mira es complicado… Creo que no se… Parece que me gustas… Pero tu sabes, solo tengo 13 años y nunca he estado con un chico y resulta que creo que me gusta una chica, o sea tu… Pero puede que sea por la sugestión del primer beso, o quizás de verdad me gustas, pero tu eres mayor y yo soy muy pequeña y…y… No podríamos vernos si realmente las cosas pasaran como yo las pienso… Mi menta ha dado vueltas mucho rato pensando lo mismo… Y lo siento, no soy buena en estas cosas…

-Hey, para las revoluciones un momento, respira hondo pequeña, hablas tan rápido que aún intento recepcionar bien la información… - Dijo riendo.

-No es gracioso… Además… Además sabes que odio que se rían de mi – dije molesta.

-No me estoy riendo de ti! – Exclamó. – Solo que… No deberíamos estarnos con rodeos a estas alturas, digo… Ahora que ambas sabemos lo que pasa… Bueno al menos yo tengo claro… Muy claro que me gustas y te quiero mucho y bueno… Creo que debes aclarar tu mente un momento o…

No lo pude evitar, ella hablaba demasiado y yo realmente no estaba escuchando ni una sola palabra, no paraba de ver sus labios, eran de una u otra forma algo parecido a una adicción, necesitaba besarla otra vez y lo hice. Si, en esos lapsos en los que no piensas en nada más que en eso que quieres hacer.

-Ok, no estás ayudando a aclarar las cosas – dijo luego de que volviera a besarla.

-Lo siento, no lo pude evitar – Dije sintiendo el pánico en mi interior al haber asimilado lo que acababa de hacer.

-Sería bueno que desayunáramos con tranquilidad y luego habláramos sobre esto, ¿te parece? – Preguntó.

-Está bien – Accedí y la seguí con la mirada mientras se movía por la habitación.

-Bajaré a la cocina y traeré el desayuno, no te muevas de aquí – Advirtió.

-Ok, te estaré esperando aquí, no te preocupes – Acepté y la vi salir…

Debieron haber pasado si quiera diez minutos, diez eternos minutos en los que estuve sola en esa habitación, solo mi mente y yo buscándole explicación a tal contradicción.

-¡Traigo el desayuno! – Dijo cruzando la puerta con una bandeja en sus manos.

- Gracias – dije al recibir una taza de café y un pequeño pan que no demoré en devorar, en esa terrible mezcla de hambre y nervios.

Comimos sin decir una sola palabra… Solo alguna mísera y cómplice mirada se cruzaba en ocasiones.

-¿Quieres más? – Preguntó

-No, gracias – Respondí

-Ok, llevaré las cosas de vuelta a la cocina, vuelvo en unos segundos – Dijo llevándose esta vez la bandeja un poco más vacía. Al momento que ella salió de la habitación yo me puse de pie para observar a través de la ventana, hacía un día normal, no había mucho de nada, era un buen día para salir a caminar… Pero aún con el hermoso día y el paisaje que se mostraba mi mente no dejaba de pensar mil cosas por segundo, me volteé y pegué mi espalda contra la fría ventana y justo en ese momento ella volvió a entrar.

-Ahora si es momento de hablar, supongo… - Dijo mientras le ponía seguro a la puerta.

-Claro, como quieras – Accedí intentando esconder mi obvio nerviosismo.

-Y bueno… en este pequeño rato que ha pasado…¿Haz analizado lo que te sucede? – inquirió.

-En realidad… No he parado de pensar en esto ni un solo segundo y creo que… Aunque no esté segura… Sé que te quiero mucho y… No lo se, podríamos intentarlo, no perdemos nada… O si?

-Mira… Yo… preferiría esperar a que estés segura no quiero comenzar una relación en donde seré el muñeco con el que experimentes… No se si me entiendas. - Dijo notoriamente incómoda y algo molesta.

-Claro… Claro que te entiendo y lo siento si te hice sentir mal, sabes que me cuesta trabajo expresarme… Pero.

-Acabemos con esto de una maldita vez, ¿quieres ser mi novia o no? – Preguntó ésta vez con voz firme.

-Yo…

-¿Si o no? - Insistió

-No…no, lo siento no puedo, porque… No me gusta no tener la seguridad de mis decisiones y lo último… Lo último que podría desear es lastimarte…

-Está bien, respeto tu decisión – Dijo con notoria tristeza.

-Espera, tampoco quiero que te pongas mal por esto… - Dije acercándome lo suficiente.

-Mira pequeña… No te puedo obligar a nada, pero tú en realidad me gustas mucho… Y la verdad es que dejé muchas cosas de lado para ver si conseguía tenerte para mí… Es solo eso lo que me descoloca, no es nada contra ti… Es solo que debes tomar una decisión concreta, pues no tenemos el tiempo de sobra, no para disfrutar al menos…

-Mira… Tan solo… Dame unos días. Una semana a más tardar y te diré cuál fue mi decisión. ¿Está bien? – Pregunté.

-Trato hecho – Accedió – Sea cual sea tu respuesta lo aceptaré, ya lo sabes… Una semana…

-Solo una semana… - Sonreí.



Continuará...

lunes, 15 de agosto de 2011

...

Todo lo que digo es tan solo un 10% de lo que en realidad siento.
El otro 90% está formado de una mezcla entre orgullo y temor.
Pero si pudieras ver mis ojos, se que podrías descifrar por ti misma el otro 90% sin necesitar siquiera una pista... Es así, simplemente, lo que mis labios esconden mis ojos lo delatan y es inevitable.
Ahora, en aquel 90% se esconden las verdades más grandes, los dolores más fuertes, las desilusiones y los amores... En alguna de esas categorías te encuentras tu, latente, con fuerza...

Y... Juro que lo intenté, ante mis ojos, ante los tuyos y los de todo el mundo, traté de sacarte de aquí, destronarte de la categoría que tienes en aquel 90%. Pero no pude, y soy patética, porque ahora me doy cuenta de que perdí todo lo que algún día pude haber tenido... Y el tiempo es inminente. Se burla de mi en mi cara, se ríe de mi miseria y yo... Bueno yo... Sigo aquí sin hacer nada... Esperando que pase el día, viendo mi vida irse entre un conjunto de letras y palabras sin sentido.

sábado, 9 de julio de 2011

This is how I disappear...

Constantemente intento volver a lo que era... siempre intento volver al pasado... Aùn cuando soy yo misma quien busca la diversidad en mi vida... Y hoy... Hoy extraño tantas cosas, tantas personas, tantas risas, làgrimas, pensamientos...sentimientos... Extraño esa sensacion de tranquilidad y bienestar al escuchar alguna canciòn o al ver una foto...Extraño aquel tiempo que era solo para mi, esa soledad que tanto odiaba hoy se me hace tan necesaria que apenas puedo soportar el fingir estar bien... Me gustarìa volver a estar sola en la oscuridad, con un cigarrillo consumiendose en mi mano y mi canciòn favorita de fondo... Y lo intento, juro que lo intento... Màs solo se vuelve gasto de energìas... Nada volverà a ser como era porque yo ya no soy lo que era... Es increìble cuantas cosas pueden pasar en cortos lapsos de tiempo... Cosas que ahora desearia que no hubiesen pasado, pero es el curso de la vida, supongo... Es lo que me tocò y debo afrontarlo como tal, aunque no me guste, aunque no sea feliz con esto... No voy a mentir... ¡¡Còmo deseo volver el tiempo!! Sentir el latir de mi corazòn por voluntad propia y no por obligacion... Volver a tener esas inmensas ganas de vivir o simplemente tener algo por que vivir, por màs insignificante que sea... O por màs lejano que se encuentre... pero no hay nada, todo esto està lleno de recuerdos que agonizan en un foso profundo en el que desaparezco cada dìa sin que nadie lo note.

jueves, 23 de junio de 2011

I know I'm pathetic, I knew when she said it...

No quise esperar tanto... Realmente tenìa sueños, como todo ser humano... Deseaba tener entre mis manos miles de decisiones importantes sobre mi futuro, las cuales ahora desearía tirar a la basura, no creí que fuese tan difícil nunca esperé esto... Haber deseado crecer para llegar a ver el mundo tal y como es... Ahora realmente entiendo porque mi madre decía que la infancia es la mejor etapa de la vida... Es simple... no te das cuenta de nada, la inocencia inunda tu pequeño ser cegandote ante todo lo malo y comienzas a desear crecer porque piensas que de seguro ha de ser genial... Pero no! no lo es!. Ahora mismo desearía escapar, correr fuerte sin que nada ni nadie me importe... Pero no es tan fácil verdad? Porque hay responsabilidades que me atan a quedarme aquí viendo como de pronto todo se derrumba y como mis estúpidos sueños de niñez son aplastados sin piedad por mi maldita frustración.

jueves, 9 de junio de 2011

I Need Time!

Mirémoslo de esta forma... Se supone que yo no elijo de quien enamorarme o a quien querer, en el caso de que mis sentimientos no fuesen realmente claros hacia esa persona.

Lo siento, no creo en eso. Yo elijo es obvio, supongo... El caso es que hay solo dos formas, amar o no amar...

Entregarte por completo como un idiota, dejar que te pisoteen y miles de weas más que conlleva el amor en si es "Amar" pero yo no quiero ese camino, toda mi maldita vida he sido demasiado orgullosa y no será este el momento de dejar de serlo, conmigo nadie juega, y el estar sola o acompañada es mi decisión...

Siempre he querido y vivir, y realmente me da pánico vivir sola, si es que esto se puede llamar vida, pienso que más que eso... yo solo ESPERO a ver que pasará mañana... No entiendo a la gente que dice "vivir su vida" Realmente creo que esto no nos pertenece, si bien somos dueños de nuestras decisiones más no de nuestra vida, pues no decidimos cuando morir... Se entiende?

Volviendo al tema central... Siempre he deseado vivir, pero una vida sola es aburrida, noches enteras soñé con vivir cosas hermosas junto a otra persona a la cual no le importó nada, y creo que es hora de dejarse de estupideces y aprender a afrontar las weas por mi misma, nací sola, vivo sola, muero sola... Así se supone que debe ser... No?. Bueno no, se supone que para eso estamos, pero yo me alejaré de todo lo que sea remótamente parecido al "amor" por un largo...largo... tiempo... NECESITO TIEMPO! para mi, para conocerme bien, para saber quien mierda soy y que es lo que quiero realmente.

viernes, 3 de junio de 2011

No quiero...

No quiero a nadie a mi lado, no quiero palabras vacìas, ni siquiera canciones, no quiero nada que me pueda hacer sentir peor el dìa de hoy... No quiero tu rostro en mi mente, mi piel añora tus caricias màs nunca las tendrà y es asì de simple... Este juego se nos va de las manos y se vuelve complicado y peligroso a la vez... Para ti... Para ambos... no se tu... pero yo... no quiero nada de ti. No pretendo esperar toda una vida por algo que nunca vendrà, mi cuerpo intenta mantenerse firme mientras mi corazòn se desvanece dentro de mi, yo no se cuanto màs aguantarè no lo se... no lo se...

sábado, 28 de mayo de 2011

Frerard.


-Gerard, quiero hablar contigo - dijo Frank guiando a Gerard hacia una esquina de su camarìn.
-Qué sucede Frankie? - Preguntó Gerard mientras secaba su cabello con una toalla.
-El concierto de hoy... ha sido algo extraño, no crees? - Preguntó Frank algo nervioso.
-Frank... lo del beso... puedo explicarlo - Dijo Gerard acercándose ahora un poco más a Frank
-Bien, te escucho... - Dijo Frank aparentando un "no nerviosismo" que no resultaba del todo convincente.
-No hay nada que debas escuchar Frank - Dijo Gerard con gran autoridad y acercó nuevamente sus labios a los de su mejor amigo y lo besó con gran propiedad.
-Gerard, Gerard espera... - Articuló Frank y se alejó para verlo a los ojos... acarició su mejilla y roso sus rostros de una forma extrañamente tierna.
-Que pasa? no te agrada esto? - Preguntó Gerard
-No, todo lo contrario Gee.... solo me gustaría que esto fuese verdadero, pero esos hermosos ojos verdes solo insinúan que todo esto no es más que un juego, y yo no soy tu juguete, ya no tengo 17 años, y aunque te sigo amando... aún me queda algo de orgullo - Dijo Frank y se separó de Gerard escapando de sus brazos y saliendo del camarin.
-Fr....Frank yo...

viernes, 6 de mayo de 2011

Una de las tantas veces que lo vi alejarse...

Llevaba años sin sentir ese frío que te abruma y te hace sentir pequeña e indefensa... Esa sensación de miedo y soledad que te consume por completo. Recuerdo haber despertado ahogada en llanto aquella noche, la imagen de mi padre no se borraba de mi mente y el frío que se colaba por la ventana parecía llevarme años atrás corríamos por un terminal de buses repleto de gente... A lo lejos esperaba mi madre, con una mirada angustiosa pero feliz de verme... Y el se despedía una vez más, se alejaba y yo me quedaba ahí sin entender porque lo hacía...

viernes, 29 de abril de 2011

Intentemoslo?

Cuando eramos algo, el mundo marchaba lento frente a nuestros ojos, el color gris del cielo no significaba lo que ahora significa para mi... La soledad no me golpeaba tan fuerte el pecho, pero ha pasado tiempo desde que eramos algo verdad?... La luz de la luna ilumina hoy mis cuatro paredes trayendome miles de recuerdos que preferiria de una vez dejar atrás... Pero es imposible si estás tan latente en mi mente, si el cariño sigue vivo de una forma que no logro explicar... Volver atrás sería la solucion? arreglar todo lo malo que pasó y ser felices de una vez... como cuando eramos algo...
No, eso es una estupidez... tu forjas tu vida como lo deseas y ahora te queda solo hacer ameno el presente... Hacer como que nada pasó, levantarte en medio de la oscuridad y cerrar con todo tu odio aquella cortina que dejaba entrar la luz de la luna junto a todos esos malditos recuerdos que jamás serán algo más que eso... Recuerdos... que debes matar antes de que ellos te maten y nuevamente hacer como que nada pasó... Simplemente cierra tus ojos con fuerza, y deja que todo a tu alrededor se derrumbe. Simplemente deja que todo caiga, ya náda nos puede lastimar más... Estamos juntos en esto de olvidarnos... intentemoslo...


La historia "Pesadillas o una realidad alterna" se ve interrumpida por mis necesarios desahogo, no significa que no vaya a continuar... Solo me daré un descanzo ;D

domingo, 3 de abril de 2011

Pesadillas? o una realidad alterna..? [novena parte]

-Sabes? a veces me gustaría tanto volver a ver a mi padre... Y el pensar que jamás podré volver a hacerlo me frustra y deprime... Espero que nunca te sientas así, con la necesidad de tener a alguien y saber que es imposible. - Dijo con pesar mientras me daba la espalda ordenando las cosas en el armario.
-Aún cuando no siento lo mismo que tu, creo poder imaginármelo, pero creo que no eh querido tanto a alguien y tampoco tengo gente querida bajo tierra y es que aún soy muy joven no crees? - Pregunté mientras me entretenía haciéndole nudos a un pedazo de hilo que había aparecido de la nada.
-Si, eres joven aún - Afirmó y se aproximó hacia la cama. - Quisiera hablar sobre lo de hace rato...
-Aún insistes en hablar sobre eso...Creo que no tiene caso... no es algo realmente grave - fingí aun sabiendo que aquel había sido mi primer beso, el cual se supone ha de ser significativo en nuestras vidas.
-No, es que si tiene caso hablarlo, creo que tu no le has tomado real importancia a mis palabras, o te haz olvidado muy rápido de lo que te dije... - Dijo seriamente.
-Creo que tienes razón... Discúlpame, entonces... te escucho.
-Bien... Quiero que sepas que realmente lamento lo del beso...Fue algo totalmente impulsivo, tenía la necesidad de hacerlo, pero luego de haberlo hecho... me di cuenta de que he sido tu primer beso, y supongo que no fue así como lo imaginaste, ni con una mujer ni de una forma tan poco..."romántica" - dijo recalcando las comillas con sus dedos.
-En realidad nunca me lo imaginé, si lo que crees que soñé con un príncipe azul y el beso perfecto... te equivocas... - Respondí
-Entiendo...
-Siempre he creído que las cosas improvisadas son mejores - Sonreí y ella también lo hizo.
-Me retracto, de verdad que no te entiendo... - dijo aún riendo.
-Mira, hablando enserio... no me he quejado sobre el beso, eso significa que no ha sido catastrófico ni nada parecido que pueda marcar mi existencia.
-Pero a la vez eso quiere decir que no ha tenido mucha importancia, no es verdad?
-Eso es algo que solo yo puedo saber - Contesté y seguí en mi labor de anudar aquel hilo que aún sostenía.
-Por Dios, acabarás matándome niña - dijo y se levantó para salir de la habitación. Realmente no se cuanto tiempo pasó, creo haber dormido un par de horas desde que ella salio de la habitación y lo que demoró en volver.
-En donde estabas? - Pregunté refregando mis ojos.
-Salí a comprar un chocolate, lo necesitaba... Quieres? - Preguntó
-Gracias - dije aceptando el trozo de chocolate que me había dado.
-No se cuanto tiempo dormiste destapada sobre la cama, te puedes resfriar.
-Si, pero no eres mi mamá... - Regañé - Por cierto, que hora es?
-17:30 de la tarde dormilona - Rió mientras sostenía un libro entre sus manos.
-No puede ser... No creo haber dormido tanto - dije asustada.
-Pues ya ves que si puede ser...
-Qué es lo que lees? - Inquirí.
-Beatriz y los cuerpos celestes... Es un libro de temática homosexual, muy bueno por lo demás, me ayudó bastante cuando estaba en el proceso de asimilar mi sexualidad.
-De que trata?
-Beatriz es la protagonista, vivía en Madrid y luego se traslada a Amsterdam para realizar los estudios que le faltaban para salir de casa... Beatriz en su adolescencia era una niña a la cual no le atraían los hombres... En Amsterdam conoce a Cat... ella es lesbiana y se enamora perdidamente de Beatriz, pero Beatriz se enamora de Mónica, quien es hetero... Esto se basa en amores no correspondidos, pero aún así hay algo que las une a las tres y es el sexo, eso es lo que rige los sentimientos... Bueno, en ocasiones... - Sonrió como obviando algo que no logré captar.
-Interesante - comenté.
-Si, lo es... No te gusta leer? - Preguntó.
-Si, si me gusta
-Eso es bueno... la gente que lee tiene un gran futuro - me miró dulcemente.
-Tengo hambre - dije de pronto, luego de que mi estomago me hiciera saber que tan vacío estaba.
-Pediré una pizza, te parece? no tengo ánimos de cocinar hoy
-Está bien - dije mientras ella se movía por la habitación hablando por teléfono. La pizza no demoró mucho en llegar, la comimos con agrado, tan solo entre las dos, sentía que mi estómago explotaría por tanta comida. Retiramos toda muestra de nuestro almuerzo y cena y volvimos a nuestros lugares, ella a su libro y yo a la inmensidad del nublado paisaje que la ventana me ofrecía.
-Seguiré leyendo mañana - dijo marcando la parte en donde había quedado.
-Ya te vas a acostar? - Pregunté
-Si, no ha sido un buen día, no es así pequeña? - Preguntó mientras se sacaba las zapatillas.
-En realidad no, bueno... Mi padre arruinó todo lo hermoso que había sido hasta ahora...
-Pero no debes amargarte por eso - dijo acercándose y acariciando mi regazo.
-No lo haré, aprenderé a no estar mal por el - Dije y de pronto todo quedó en penumbras.
-Cortaron la luz... - Dijo despacio.
-Así parece - comenté y la sentí meterse a la cama junto a mi. - Estás helada - Dije al sentir su piel hacer contacto con la mía.
-Ha hecho frío hoy - Dijo mientras se acomodaba y yo la imité.
-Si quieres ta abrazo para que no sientas frío - Dije de forma inocente y la rodee con mis brazos quedando frente a frente. Enseguida sentí su respiración más agitada golpear contra mi cuello, estábamos muy cerca, lo sabía aún sin poder verla, acaricié sus suaves y largos cabellos, cerré mis ojos y disfruté ese ambiente cálido que había.
Ella besó mi mejilla y así nos quedamos durante varios minutos que parecían la eternidad, mis manos enredadas en su cabello y su respiración golpeando mi oído. Faltaban tan solo centímetros para que nuestros labios se unieran y así fue. Me besó, pero esta vez fue distinta a la anterior, me besó y yo la seguí sin dudar ni un solo segundo, mi mano en su nuca y sus manos atrayendo mi cuerpo al suyo, simplemente no existía nada más en ese momento, solo ella y yo... Nos besamos en la oscuridad rotunda de su habitación, nos besamos por un largo rato y luego nos separamos sin decir nada... Absolutamente nada...

Continuará...




Lamento la horrible tardanza... Realmente no sentía ganas de actualizar esto... Como tantas otras cosas que he dejado en el olvido y que antes solían ser tan importantes... Pero suele pasar, no? .
En fin, mil disculpas a mis pocas pero apreciadas lectoras.