Sé que has vuelto, te he visto merodeando las cercanías de mi mente, sé que estás aquí, te siento y quema, me lleno de angustia, respiro, descanso, repito y me pregunto qué te ha hecho volver, ¿por qué?...
¿Es que acaso te he llamado de nuevo?, ¿acaso abrí las puertas de mi interior para dejarte entrar sin siquiera darme cuenta?, ¿es que quizás aunque no quiera me haces falta?, ¿será simplemente que ya eres parte de mí?
Siento tu peso en mis espaldas y tu calma respiración contra mi oído, tu silueta negra que se desvanece cual humo cada vez que intento tocarte, me sofocas, me llevas y me traes, me haces feliz hasta las lágrimas, me elevas a momentos sólo para dejarme caer y aún así vuelvo a ti, a tu miseria, a tu frialdad... Quizás porque eres lo único que se niega a dejarme y te necesito, quizás porque no conozco otra forma de vivir que no sea contigo tras de mí, así te siento, así me dueles.