miércoles, 17 de agosto de 2011

Pesadillas? o una realidad alterna...? [Décima parte]

No recordaba mucho de lo acontecido la noche anterior, no recordaba nada más allá de aquel beso en el que no podía dejar de pensar… Ella dormía mientras mi mente daba vueltas pensando en lo que pasaría al momento que ella despertara, que le diría, que haría… Como explicaría lo sucedido… Intentaba imaginar todas las escenas posibles de aquel despertar. Y para ser sincera no acerté con ni una de mis estúpidas hipótesis.

De pronto comenzó a revolverse en la cama, dejando escapar suaves gemidos mientras se estiraba cuantiosamente hasta que por fin abrió los ojos.

-¡Buenos días! – Dijo animada, con una gran sonrisa en sus labios.

-Buenos días – Respondí.

-¿Cómo haz amanecido? – Inquirió.

-Bastante bien, nos dormimos muy temprano anoche… - Anoche… era justamente una de las palabras que no tenía pensado formular, era como la palabra clave que abriría todos los recuerdos de lo acontecido.

-Si, es verdad… Pero bueno… No hay muchas cosas que hacer cuando se corta la luz…- dijo, en un intento por darle coherencia a esa conversación matutina sin mayor contenido.

-Y bueno… Creo que… Sabes, lo he pensado… Creo que debería volver a la casa de mi padre. – Dije luego de un momento de silencio que parecía ser eterno.

-No puedes volver ahí, no después de cómo te trató – Protestó.

-Pero…

-Pero es que nada, se acabó. – Dijo preparándose para salir de la cama.

-Espera, espera… Necesito hablar contigo. – Dije alcanzando a tomar uno de sus brazos.

-¿Qué sucede? – Preguntó algo desorientada.

-Es solo que… Mira es complicado… Creo que no se… Parece que me gustas… Pero tu sabes, solo tengo 13 años y nunca he estado con un chico y resulta que creo que me gusta una chica, o sea tu… Pero puede que sea por la sugestión del primer beso, o quizás de verdad me gustas, pero tu eres mayor y yo soy muy pequeña y…y… No podríamos vernos si realmente las cosas pasaran como yo las pienso… Mi menta ha dado vueltas mucho rato pensando lo mismo… Y lo siento, no soy buena en estas cosas…

-Hey, para las revoluciones un momento, respira hondo pequeña, hablas tan rápido que aún intento recepcionar bien la información… - Dijo riendo.

-No es gracioso… Además… Además sabes que odio que se rían de mi – dije molesta.

-No me estoy riendo de ti! – Exclamó. – Solo que… No deberíamos estarnos con rodeos a estas alturas, digo… Ahora que ambas sabemos lo que pasa… Bueno al menos yo tengo claro… Muy claro que me gustas y te quiero mucho y bueno… Creo que debes aclarar tu mente un momento o…

No lo pude evitar, ella hablaba demasiado y yo realmente no estaba escuchando ni una sola palabra, no paraba de ver sus labios, eran de una u otra forma algo parecido a una adicción, necesitaba besarla otra vez y lo hice. Si, en esos lapsos en los que no piensas en nada más que en eso que quieres hacer.

-Ok, no estás ayudando a aclarar las cosas – dijo luego de que volviera a besarla.

-Lo siento, no lo pude evitar – Dije sintiendo el pánico en mi interior al haber asimilado lo que acababa de hacer.

-Sería bueno que desayunáramos con tranquilidad y luego habláramos sobre esto, ¿te parece? – Preguntó.

-Está bien – Accedí y la seguí con la mirada mientras se movía por la habitación.

-Bajaré a la cocina y traeré el desayuno, no te muevas de aquí – Advirtió.

-Ok, te estaré esperando aquí, no te preocupes – Acepté y la vi salir…

Debieron haber pasado si quiera diez minutos, diez eternos minutos en los que estuve sola en esa habitación, solo mi mente y yo buscándole explicación a tal contradicción.

-¡Traigo el desayuno! – Dijo cruzando la puerta con una bandeja en sus manos.

- Gracias – dije al recibir una taza de café y un pequeño pan que no demoré en devorar, en esa terrible mezcla de hambre y nervios.

Comimos sin decir una sola palabra… Solo alguna mísera y cómplice mirada se cruzaba en ocasiones.

-¿Quieres más? – Preguntó

-No, gracias – Respondí

-Ok, llevaré las cosas de vuelta a la cocina, vuelvo en unos segundos – Dijo llevándose esta vez la bandeja un poco más vacía. Al momento que ella salió de la habitación yo me puse de pie para observar a través de la ventana, hacía un día normal, no había mucho de nada, era un buen día para salir a caminar… Pero aún con el hermoso día y el paisaje que se mostraba mi mente no dejaba de pensar mil cosas por segundo, me volteé y pegué mi espalda contra la fría ventana y justo en ese momento ella volvió a entrar.

-Ahora si es momento de hablar, supongo… - Dijo mientras le ponía seguro a la puerta.

-Claro, como quieras – Accedí intentando esconder mi obvio nerviosismo.

-Y bueno… en este pequeño rato que ha pasado…¿Haz analizado lo que te sucede? – inquirió.

-En realidad… No he parado de pensar en esto ni un solo segundo y creo que… Aunque no esté segura… Sé que te quiero mucho y… No lo se, podríamos intentarlo, no perdemos nada… O si?

-Mira… Yo… preferiría esperar a que estés segura no quiero comenzar una relación en donde seré el muñeco con el que experimentes… No se si me entiendas. - Dijo notoriamente incómoda y algo molesta.

-Claro… Claro que te entiendo y lo siento si te hice sentir mal, sabes que me cuesta trabajo expresarme… Pero.

-Acabemos con esto de una maldita vez, ¿quieres ser mi novia o no? – Preguntó ésta vez con voz firme.

-Yo…

-¿Si o no? - Insistió

-No…no, lo siento no puedo, porque… No me gusta no tener la seguridad de mis decisiones y lo último… Lo último que podría desear es lastimarte…

-Está bien, respeto tu decisión – Dijo con notoria tristeza.

-Espera, tampoco quiero que te pongas mal por esto… - Dije acercándome lo suficiente.

-Mira pequeña… No te puedo obligar a nada, pero tú en realidad me gustas mucho… Y la verdad es que dejé muchas cosas de lado para ver si conseguía tenerte para mí… Es solo eso lo que me descoloca, no es nada contra ti… Es solo que debes tomar una decisión concreta, pues no tenemos el tiempo de sobra, no para disfrutar al menos…

-Mira… Tan solo… Dame unos días. Una semana a más tardar y te diré cuál fue mi decisión. ¿Está bien? – Pregunté.

-Trato hecho – Accedió – Sea cual sea tu respuesta lo aceptaré, ya lo sabes… Una semana…

-Solo una semana… - Sonreí.



Continuará...

lunes, 15 de agosto de 2011

...

Todo lo que digo es tan solo un 10% de lo que en realidad siento.
El otro 90% está formado de una mezcla entre orgullo y temor.
Pero si pudieras ver mis ojos, se que podrías descifrar por ti misma el otro 90% sin necesitar siquiera una pista... Es así, simplemente, lo que mis labios esconden mis ojos lo delatan y es inevitable.
Ahora, en aquel 90% se esconden las verdades más grandes, los dolores más fuertes, las desilusiones y los amores... En alguna de esas categorías te encuentras tu, latente, con fuerza...

Y... Juro que lo intenté, ante mis ojos, ante los tuyos y los de todo el mundo, traté de sacarte de aquí, destronarte de la categoría que tienes en aquel 90%. Pero no pude, y soy patética, porque ahora me doy cuenta de que perdí todo lo que algún día pude haber tenido... Y el tiempo es inminente. Se burla de mi en mi cara, se ríe de mi miseria y yo... Bueno yo... Sigo aquí sin hacer nada... Esperando que pase el día, viendo mi vida irse entre un conjunto de letras y palabras sin sentido.