"Quizás todo en ese momento estaba demasiado mal, nos
estábamos desvaneciendo lentamente, atrapados en las mismas calles de toda la
vida, rodeados de aquellos paisajes grises y toda esa gente que pasaba por
nuestro lado tan ausente y lejana a todo.
Pero si había algo que amaba y que anhelaba día a día era llegar a aquella pequeña pero acogedora casa que hace apenas unos meses se había convertido en "nuestra" casa. Y esas silenciosas paredes nos protegían de las miradas curiosas, de las voces a las espaldas y todas aquellas miradas llenas de repulsión, porque al abrir la puerta lo primero que hallaba era una gran sonrisa en tus labios que estremecía mi cuerpo y todo lo malo acontecido en el día desaparecía con solo un abrazo. Y sabía que jamás podría cansarme de eso, jamás podría cansarme de ti, de verte, de sentirte, de amarte."
Pero si había algo que amaba y que anhelaba día a día era llegar a aquella pequeña pero acogedora casa que hace apenas unos meses se había convertido en "nuestra" casa. Y esas silenciosas paredes nos protegían de las miradas curiosas, de las voces a las espaldas y todas aquellas miradas llenas de repulsión, porque al abrir la puerta lo primero que hallaba era una gran sonrisa en tus labios que estremecía mi cuerpo y todo lo malo acontecido en el día desaparecía con solo un abrazo. Y sabía que jamás podría cansarme de eso, jamás podría cansarme de ti, de verte, de sentirte, de amarte."
