miércoles, 23 de noviembre de 2011

#1

La mayoría del tiempo estoy preguntándome, si acaso es normal esta vulnerabilidad constante, este sentimiento que me arremete cada vez que alguien me ataca. Ese paso no dado por miedo a herir a quienes no les importa herirme.

Retengo con fuerza en el pecho esas ganas de llorar que te provocan dolor...
Escondo mi mirada que está a solo un segundo de dejar salir una pequeñísima lágrima que secaré disimuladamente con mi manga. Y seguiré como si nada... Como siempre "tan como siempre". Sonreiré y responderé sarcásticamente. Correré, escaparé a mi soledad, a esa almohada llena de sentimientos que se derraman por mis ojos, correré hacia ella sin que nadie lo note... Una vez más.

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