viernes, 22 de agosto de 2014

#15


"Continuamos en este juego absurdo de ignorarnos, de intentar odiarnos, pero... ¿Cuánto tiempo seguiremos así? o mejor dicho... ¿Que se supone que conseguiremos con esto?

Y es que... ¿Acaso no te das cuenta de como vibra mi piel desde dentro cada vez que me tocas aunque sea por simple casualidad? Ó ¿No haz notado como mi corazón parece escapar de mi pecho cada vez que me miras?

A veces siento que me quemas, que me envenenas lentamente y no dejo de pensar en lo estúpidos que estamos siendo, en lo estúpidos que hemos sido todo este tiempo. Y todas aquellas lágrimas derramadas por un mismo objetivo, la forma en la que nos negamos el amor que sentimos el uno por el otro, como si disfrutáramos este show sangriento en el que nos destrozamos por dentro y luego nos sanamos con caricias y besos que quedan en la nada.

Como un rompecabezas que armas y desarmas solo por diversión, por aburrimiento, porque nos hemos acostumbrado más a dañarnos que a querernos y porque de alguna forma quizás demasiado enferma me conformo con esto y a veces suelo pensar que hasta me gusta.

Porque he atesorado cada momento, cada mirada, cada abrazo... De una forma miserable y dañina he dejado que me estreches en tus brazos para luego arrojarme contra el suelo una vez más en esa escena sin sentido en la que me das tu mano para levantarme y me vuelves a empujar.

Porque abrí mi pecho ante ti y puse la daga en tus manos, te di el poder de matarme pero te niegas a hacerlo porque prefieres verme sufrir."    

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