miércoles, 25 de marzo de 2015

La caída eterna

Si, volví a sumergirme en el encanto de tus manos cálidas que me acarician de forma tan suave... Y no pienses que ha sido casualidad que haya vuelto a ocurrir, porque lo hará las veces que sea necesario y no necesito excusas ni decir que las cervezas de aquella noche hicieron que las cosas se me fueran de las manos... No fue así,  ninguna de las veces en las que esto ha sucedido a sido a causa de otra cosa que no sea el deseo e inmenso cariño que siento hacia ti. Lo único que se me ha ido de las manos son los sentimientos,  ni siquiera imaginas como se siente todo esto dentro de mi pecho... Porque me arriesgo una y otra vez a caer en tu vacío,  en las noches de eternos llantos y dolor sólo por volver a tenerte... Estoy tan acostumbrada a que no durará,  a que no me perteneces ni lo harás, pero me reconforta saber que esto no dejará de pasar, porque me necesitas, porque curo tus heridas y las hago mías y ninguna llaga en mi cuerpo duele tanto como tú.
Porque el amor no es lo que nos han contado y acabo de aprenderlo, porque nunca estuve tan enamorada de alguien como lo estoy de ti.

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