martes, 7 de febrero de 2012

¡Y que arda el maldito cielo si es necesario!

Podría estar cayendo en una psicosis leve o solo podría alucinar, víctima de la poca emoción de los días pasados. Víctima de esta soledad que consume lo poco que queda de mi perdida y casi olvidada esencia.

Pero JURO que nunca había sentido ésta necesidad tan grande. De tener a una persona y entregarle todo, lo que tengo y lo que no.

¡HASTA EL ALMA! y más...

Hay tanto sentimiento reprimido dentro de mi pecho, qué en ocasiones siento que va a estallar...

Tengo tanto que darte, tienes tanto que recibir, y tenemos tanto tiempo a favor...

Y ahora por primera vez, veo a lo que refiere sentir dolor... Si el dolor físico ya fuese insoportable, este es de los que matan.

¡Duele tanto! hasta dentro... A lo más profundo... A lo más perdido... A lo jamás encontrado...

Pero sin embargo... Este dolor es tan dulce, exquisito, reconfortante y a la vez tan vacío. Es que eres tan perfecto...¡PERFECTO!... Hasta el dolor... ¡DELICIOSO! deliciosa tu mirada tan ajena a mis sentimientos...

Dejaré a mi alma irse por estar contigo... ¡Haría arder el cielo si fuese necesario! Solo por volver a oírte pronunciar mi nombre.



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